Читаем Rio Mistico полностью

Celeste tenía la mano pegajosa por el sudor cuando estrechó la de Sean.

– Una vez me cortó el pelo -añadió Sean.

– Sí, ya lo sé. Ahora me acuerdo.

– Bien… -dijo Sean.

– Bien.

– No quisiera entretenerla.

Celeste volvió a soltar aquella risa desesperada y repuso:

– No, no. Me ha encantado volver a verle. Ahora tengo que marcharme. -¡Adiós!

– ¡Hasta la vista!

– ¡Adiós, cariño! -le dijo Dave, pero Celeste ya iba pasillo adelante hacia la puerta principal como si hubiera olido un escape de gas.

– ¡Mierda! -exclamó Sean, volviéndose hacia Whitey.

– ¿Qué? -preguntó Whitey.

– Me he dejado la libreta de notas en el coche patrulla.

– Pues más vale que vayas a buscarla -propuso Whitey.

Mientras Sean se alejaba por el pasillo, oyó a Dave decir:

– ¿Qué pasa? ¿No puede coger una hoja prestada de su libreta? No alcanzó a oír lo que fuera que Whitey le contestara, porque cruzó el umbral y bajó las escaleras a toda velocidad; llegó al porche delantero en el instante en que Celeste llegaba al coche. Metió la llave en la cerradura y abrió la puerta; después alargó el brazo, abrió la puerta de atrás y dejó el vestido con cuidado en el asiento trasero. Al cerrar la puerta, miró por encima del coche y vio a Sean bajando las escaleras; Sean vio una expresión de profundo terror en el rostro de Celeste, como si estuviera a punto de ser atropellada por un autobús.

Podría ser sutil o directo, pero al mirarle a la cara supo que la única esperanza que le quedaba era ser directo. Conseguir que le respondiera mientras, por la razón que fuere, se encontrara así de alterada.

– Celeste -dijo-. Sólo quiero hacerle una pregunta rápida.

– ¿A mí?

Hizo un gesto de asentimiento mientras se acercaba al coche y apoyaba las manos en el techo.

– ¿A qué hora regresó Dave a casa el sábado por la noche?

– ¿Qué?

Le repitió la pregunta, sin dejar de mirarla a los ojos.

– ¿Por qué está tan interesado en lo que hizo Dave el sábado por la noche? -le preguntó.

– Pura rutina, Celeste. Hoy le hemos hecho unas cuantas preguntas a Dave porque se encontraba en el McGills a la misma hora que Katie. Mi compañero está un poco preocupado porque las respuestas no acababan de encajar. Me imagino que esa noche Dave se tomó unas cuantas copas y que es incapaz de recordar los detalles con exactitud, pero mi compañero no para de darme la tabarra. Por lo tanto, sólo quiero saber con exactitud a qué hora llegó a casa, para poder quitarme a mi compañero de encima y concentrarme en la búsqueda del asesino de Katie.

– ¿Cree que lo hizo Dave?

Sean se apartó del coche, la miró con una ligera inclinación de cabeza, y exclamó:

– ¡Yo no he dicho eso, Celeste! ¡Caramba, cómo iba a pensar yo una cosa así!

– Nunca se sabe.

– Ha sido usted quien lo ha dicho.

– ¡Qué! -exclamó Celeste-. ¿De qué estamos hablando? Estoy confundida.

Sean le dedicó la sonrisa más reconfortante que pudo y añadió:

– Cuanto antes sepa a qué hora llegó Dave a casa, antes podré convencer a mi compañero para que deje de molestarme con las incoherencias de la historia de su marido, y podremos pasar a otros asuntos.

Parecía tan abandonada y tan confusa que, por un instante, parecía que se iba a tirar bajo las ruedas de un coche; Celeste le inspiró a Sean la misma lástima que solía sentir por su marido.

A pesar de que estaba convencido de que Whitey le pondría muy mala nota en el informe final de los tres meses de prueba, si llegaba a oír lo que estaba a punto de decir, lo hizo:

– Celeste, no creo que Dave haya hecho nada. Lo juro por Dios. Sin embargo, mi compañero sí que lo cree, y él es mi superior. Él es el que decide por dónde debe ir la investigación. Si me dice a qué hora llegó Dave a casa, ya habremos acabado y Dave no tendrá que volver a preocuparse por nosotros.

– Pero han visto el coche -apuntó Celeste.

– ¿Qué?

– Antes les oí hablar. Alguien vio este coche aparcado delante del Last Drop la noche que Katie fue asesinada. Su compañero cree que Dave mató a Katie.

«¡Mierda!» Sean no podía dar crédito a lo que estaba oyendo.

– Lo único que quiere mi compañero es esclarecer unas cuantas cosas sobre Dave. No es lo mismo. Aún no tenemos ningún sospechoso, Celeste. ¿Queda claro? No tenemos ningún sospechoso. Sin embargo, la historia de Dave tiene algunas cosas que no encajan. Una vez que las hayamos aclarado, habremos terminado. Se habrán acabado las preocupaciones.

«Le atracaron -quería decir Celeste-. Regresó a casa cubierto de sangre, pero sólo porque le atracaron. Él no lo hizo. Aunque yo misma pudiera pensar que lo hizo, hay algo dentro de mí que me dice que Dave no es esa clase de persona. Hago el amor con él. Me casé con él. Nunca me habría casado con un asesino, ¿sabes, maldito poli?»

Перейти на страницу:

Похожие книги

Утес чайки
Утес чайки

В МИРЕ ПРОДАНО БОЛЕЕ 30 МИЛЛИОНОВ ЭКЗЕМПЛЯРОВ КНИГ ШАРЛОТТЫ ЛИНК.НАЦИОНАЛЬНЫЙ БЕСТСЕЛЛЕР ГЕРМАНИИ № 1.Шарлотта Линк – самый успешный современный автор Германии. Все ее книги, переведенные почти на 30 языков, стали национальными и международными бестселлерами. В 1999–2023 гг. снято более двух десятков фильмов и сериалов по мотивам ее романов.Несколько пропавших девушек, мертвое тело у горных болот – и ни единого следа… Этот роман – беспощадный, коварный, загадочный – продолжение мирового бестселлера Шарлотты Линк «Обманутая».Тело 14-летней Саскии Моррис, бесследно исчезнувшей год назад на севере Англии, обнаружено на пустоши у горных болот. Вскоре после этого пропадает еще одна девушка, по имени Амели. Полиция Скарборо поднята по тревоге. Что это – дело рук одного и того же серийного преступника? Становится известно еще об одном исчезновении девушки, еще раньше, – ее так и не нашли. СМИ тут же заговорили об Убийце с пустошей, что усилило давление на полицейских.Сержант Кейт Линвилл из Скотланд-Ярда также находится в этом районе, но не по службе – пытается продать дом своих родителей. Случайно она знакомится с отчаявшейся семьей Амели – и, не в силах остаться в стороне, начинает независимое расследование. Но Кейт еще не представляет, с какой жутью ей предстоит столкнуться. Под угрозой ее рассудок – и сама жизнь…«Линк вновь позволяет нам заглянуть глубоко в человеческие бездны». – Kronen Zeitung«И снова настоящий восторг из-под пера королевы криминального жанра Шарлотты Линк». – Hannoversche Allgemeine Zeitung«Шарлотта Линк – одна из немногих мировых литературных звезд из Германии». – Berliner Zeitung«Отличный, коварный, глубокий, сложный роман». – Brigitte«Шарлотте Линк снова удалось выстроить очень сложную, но связную историю, которая едва ли может быть превзойдена по уровню напряжения». – Hamburger Morgenpost«Королева саспенса». – BUNTE«Потрясающий тембр авторского голоса Линк одновременно чарует и заставляет стыть кровь». – The New York Times«Пробирает до дрожи». – People«Одна из лучших писательниц нашего времени». – Journal für die Frau«Мощные психологические хитросплетения». – Focus

Шарлотта Линк

Детективы / Триллер
Книга Балтиморов
Книга Балтиморов

После «Правды о деле Гарри Квеберта», выдержавшей тираж в несколько миллионов и принесшей автору Гран-при Французской академии и Гонкуровскую премию лицеистов, новый роман тридцатилетнего швейцарца Жоэля Диккера сразу занял верхние строчки в рейтингах продаж. В «Книге Балтиморов» Диккер вновь выводит на сцену героя своего нашумевшего бестселлера — молодого писателя Маркуса Гольдмана. В этой семейной саге с почти детективным сюжетом Маркус расследует тайны близких ему людей. С детства его восхищала богатая и успешная ветвь семейства Гольдманов из Балтимора. Сам он принадлежал к более скромным Гольдманам из Монклера, но подростком каждый год проводил каникулы в доме своего дяди, знаменитого балтиморского адвоката, вместе с двумя кузенами и девушкой, в которую все три мальчика были без памяти влюблены. Будущее виделось им в розовом свете, однако завязка страшной драмы была заложена в их историю с самого начала.

Жоэль Диккер

Детективы / Триллер / Современная русская и зарубежная проза / Прочие Детективы